Lelio Rojas
Provengo de una familia humilde, tengo seis hermanas, yo soy el único hombre y el mayor.
El alcoholismo de mi padre trajo mucho dolor, angustia y desesperación a nuestras vidas. A la edad de nueve
años soy abusado por un hombre y a partir de ese momento me convertí en una persona muy cohibida, con temores
e inseguridades.
Empiezo a guardar un gran resentimiento hacia mi padre, al cual culpé de lo que me había sucedido. A pesar de
estas situaciones logré sacar el bachillerato y empiezo a laborar en la Empresa Purdy Motor en la cual logro
surgir y a medida que tengo más ingresos económicos, me sumerjo en un largo y amargo alcoholismo, el cual
marca mi vida por más de treinta años, separándome de mi familia a la cual hice sufrir mucho. Después de
laborar por más seis años en dicha empresa, fui despedido por mi creciente alcoholismo y al mismo tiempo mi
familia ya no me quieren recibir más en la casa, llegué a tocar fondo. Es ahí donde me doy cuenta que había
perdido todo. Trato en mis fuerzas de salir de ese mundo de muerte sin lograrlo, fue entonces que empiezo a
planear la forma de quitarme la vida, no quería asistir a ninguna iglesia, no creía en Jesús.
Un día, veintitres de agosto de mil novecientos noventa y seis soy invitado por un amigo a la Fraternidad
Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo, unas horas bastaron para darme cuenta que había
hecho el mejor negocio de mi vida, ese día a través de los testimonios me arrepentí de todos mis pecados ya
acepté a Jesucristo, como mi Señor y Salvador. A partir de ese día, volví a nacer de nuevo, han pasado ya
diez años, de esa hermosa experiencia, donde encontré la paz a mi alma.
Esposa de Lelio
Rojas
No volvía a tomar, ni fumar y después de dos años en la FIHNEC, busqué a mi familia, los reuní y les pedí
perdón, por todo el daño que les había causado. Pude por primera vez abrazar y besar a mi madre y decirle
cuanto la amaba, ese día mi familia aceptó a Jesús.
También puede perdonar a la persona que abusó de mi.
Me he dado cuenta que el problema más grave que un ser humano puede tener en la vida es estar separado de
la persona más maravillosa que ha caminado por esta tierra, el Señor Jesús.
Hoy laboro para dos empresas, soy un hombre exitoso, el diez de diciembre del año 2005 después de pedirle a
Dios durante algunos años, me caso con una preciosa ateniense, hoy tengo una familia y somos muy felices,
asistimos a nuestra iglesia y también al Plan B, estamos al servicio de Jesucristo.
más testimonios >>