|
Fue a través del Espíritu Santo que Dios liberó su poder en forma milagrosa para poner en movimiento la Visión de la Fraternidad, en mi espíritu Dios me ha revelado que muchos han ignorado u olvidado las verdaderas raíces espirituales de nuestros primeros éxitos
|
|
|
|
Estas palabras del señor Shakarian aún están vigentes en nuestra Fraternidad en el mundo entero. Además decía Demos: debemos convertirnos nuevamente en vasos dóciles, obedientes, preparados y deseosos de buscar a Dios en oración y ayuno
Es por esa razón que ha nacido el grupo de matrimonios, obedeciendo el llamado que el Espíritu Santo nos ha dado para intensificar la visión revelada por Dios, con el único propósito de alcanzar a nuevos matrimonios para Jesucristo. Vivimos tiempos de una inmensa necesidad por soluciones espirituales que resuelvan los problemas humanos que venimos observando: adulterio, agresión familiar, hijos rebeldes, divorcio, entre otros, los cuales evidencian el acelerado proceso de descomposición familiar que vive nuestra sociedad.
Estamos usando métodos de evangelismo práctico que nos permitan aportar un grano de ayuda de nuestra parte. Nuestro llamado está basado en el testimonio personal, por esa razón nuestro Plan de Matrimonios no ha nacido para convertirse en un estudio bíblico más, sino por el contrario en un grupo terapéutico de apoyo espiritual y compañerismo.
La idea del Plan B, como también se le conoce, es lograr que un grupo de parejas se reúna en la casa de algunos de ellos para que compartir sus testimonios, tomando como guía el material de apoyo que da los pasos para iniciar una amena conversación que impulse a los participantes a establecer una mejor relación con nuestro Señor Jesucristo. Cada semana o quincena, según los integrantes lo decidan, se deberán invitar parejas nuevas que no conocen nuestro movimiento y necesitan a Dios en sus vidas.
A la fecha existen planes de matrimonios operando en decenas de localidades del país, los testimonios son maravillosos, tenemos noticias de restauración de hogares, divorcios cancelados, parejas con años en unión libre que toman la decisión de casarse por la iglesia a la que dicen pertenecer, niños felices y lo más importante cientos de personas reconociendo al Señor Jesús como su único y suficiente Salvador.
|